Barrio a barrio
El Antiguo
El barrio más antiguo de San Sebastián combina tradición y autenticidad con la vida cotidiana de sus vecinos. Pasear por sus calles permite descubrir tiendas tradicionales y disfrutar de su gastronomía, mientras que la Playa de Ondarreta y el icónico Peine del Viento aportan ese aire relajado y único que define su carácter.
Tradición y vida cotidiana
Delimitado por el Peine del Viento y el Pico del Loro, el Antiguo es un barrio lleno de rincones por descubrir. La Playa de Ondarreta, con sus característicos toldos blanquiazules, es ideal para bañarse o pasear por su paseo marítimo rodeado de jardines, que lleva hasta el Peine del Viento. Encima se encuentra Igeldo, con vistas espectaculares y un parque de atracciones vintage.
Para adentrarte en el Antiguo, recorre la Avenida de Tolosa, la calle Matia o Benta Berri, siempre animadas con gente comprando o disfrutando de sus bares. Una ocasión perfecta para saborear la gastronomía local y empaparte del ambiente típico donostiarra.”
Para adentrarte en el Antiguo, recorre la Avenida de Tolosa, la calle Matia o Benta Berri, siempre animadas con gente comprando o disfrutando de sus bares. Una ocasión perfecta para saborear la gastronomía local y empaparte del ambiente típico donostiarra.”
Un rincón de película
El Palacio de Miramar, construido en 1893 por encargo de la Reina María Cristina, se encuentra entre las playas de La Concha y Ondarreta, ofreciendo unas vistas que enamoran. Tras ser residencia real, el Ayuntamiento lo adquirió en 1972 y hoy acoge todo tipo de eventos culturales y académicos.
Sus jardines, que cuentan con esculturas de Eduardo Chillida, son perfectos para pasear y disfrutar de la bahía. Al final, una colina rocosa separa las dos playas, y cuando la marea baja, puedes bajar a la arena y caminar de una a otra. Los donostiarras lo llaman el Pico del Loro.
Sus jardines, que cuentan con esculturas de Eduardo Chillida, son perfectos para pasear y disfrutar de la bahía. Al final, una colina rocosa separa las dos playas, y cuando la marea baja, puedes bajar a la arena y caminar de una a otra. Los donostiarras lo llaman el Pico del Loro.
El parque de atracciones con mejores vistas
El Monte Igeldo ofrece algunas de las vistas más espectaculares de San Sebastián y del Cantábrico, desde donde se puede contemplar toda la ciudad y parte de la costa guipuzcoana. Su funicular centenario, en funcionamiento desde 1912, te lleva hasta un parque de atracciones vintage que conserva el encanto de la Belle Époque. Allí te sumergirás en un mundo de fantasía, con alfombras mágicas, montañas suizas sobre el mar, casas encantadas, laberintos y sirenas navegando por el río misterioso. En el parque destaca el Torreón, un edificio histórico que añade un toque de magia, y el mirador, desde el que podrás capturar la mejor postal de la ciudad.
El peine del Viento: Un espectáculo de hierro y olas
El paseo marítimo de San Sebastián termina en el célebre Peine del Viento, una obra maestra del escultor Eduardo Chillida. Sus tres esculturas, integradas en las rocas, crean un espectáculo visual único, especialmente cuando las olas rompen y los geiseres naturales sorprenden a los visitantes. Sin duda, una parada imprescindible.
¿Qué quieres comer hoy?
San Sebastián tiene restaurantes de todos los colores y todos los sabores. Puedes comer de puchero o de pintxos, sentado o de pie, en un sitio fino o la tasca más popular.




