Maestro de la moda
Este año se conmemoran 130 años de su nacimiento, una ocasión inmejorable para visitar el Museo Balenciaga de Getaria y recorrer su legado en el mundo de la moda.
Orígenes
Su padre fue patrón de un barco del Estado y llegó a ser alcalde de Getaria durante varios años. Su madre, costurera de profesión, trabajaba para Blanca Carrillo de Albornoz, marquesa de Casa Torres, quien pasaba los veranos en Getaria. Fue su madre quien introdujo a Balenciaga en el mundo de la costura, y su extraordinario talento quedó patente desde muy joven.
A los 12 años, la marquesa de Casa Torres le propuso un desafío: reproducir uno de sus vestidos más exclusivos con las telas que ella misma le proporcionó. Sorprendida por el resultado, se convirtió en su mecenas, marcando así el inicio de la exitosa trayectoria del joven modista.
Primeros pasos
Más adelante, continuó su formación en la sastrería New England y, con solo 16 años, fue contratado en la sección de confección de los Grandes Almacenes Au Louvre, ubicados en la calle Hernani, un referente del comercio de lujo en la ciudad.
La reina fue, sin duda, una de sus clientas más influyentes en esta primera etapa. Sin contar aún con un taller propio, Balenciaga realizaba sus creaciones en una de las habitaciones del Palacio Miramar, lo que consolidó su reputación en San Sebastián.
Consolidación en la ciudad
Ese mismo año, la diseñadora Coco Chanel, que estaba revolucionando la moda femenina y tenía una boutique en Biarritz, presentó su colección en San Sebastián. Se dice que el joven Balenciaga logró acceder a las exclusivas salas de juego del antiguo Casino, donde conoció a la famosa diseñadora, con quien mantendría una amistad para toda la vida.
En la planta superior, conectada por una escalera interior, estaba su vivienda, donde residió durante años con su madre y con su colaborador y compañero Wladzio D’Attainville.
Para llegar a nuevos clientes, en los años siguientes abrió dos tiendas más en San Sebastián: en la calle Okendo y Santa Catalina, tras la llegada de la República. Entre todas sus tiendas en la ciudad, solo la de la Avenida, bajo la firma EISA, permaneció en funcionamiento hasta su retiro en 1968.
De San Sebastián a París
Transformación de la moda
El hombre tras el genio
Junto al mar
Durante tres décadas, aquel fue su refugio. Desde allí, podía ver el mar Cantábrico y su Getaria natal.
Últimos años
Apenas pudo disfrutarlo. En 1972 diseñó el vestido de novia de Carmen Martínez Bordiú, nieta de Franco, y viajó a Madrid para confeccionarlo. Quince días después de la boda, el 23 de marzo de 1972, falleció en Jávea (Alicante).
Sus restos fueron trasladados a Getaria, donde descansan en el cementerio con vistas al mar. Un año más tarde, un incendio arrasó su caserío en Igeldo.
Legado
Su gran amigo Eduardo Chillida le rindió homenaje en 1990 con una magnífica escultura en acero, cuya forma evoca la silueta femenina. La obra puede visitarse en el Museo Chillida Leku en Hernani.