Siguiendo con la apuesta de la ciudad por la iluminación innovadora y singular, una de las novedades importantes de este año es la escultura lumínica de Iñigo Arístegi “El Abrazo-Besarkada”. Este gran abrazo está situado en la Plaza de Santa Catalina y es un homenaje de la ciudad a las víctimas del COVID-19. La escultura, de 7 metros de alto y 800 kilos de peso, quiere transmitir la importancia de este gesto cotidiano que tanto necesitamos.
Así que este año vamos a disfrutar del placer del abrazo, de cualquiera de las maneras posibles. Desde Donostia Turismoa te proponemos que abraces la Navidad a través de la luz, con la iluminación navideña que recorre toda la ciudad.
Estas Navidades más que nunca, luz y abrazos para todos.
Planes para esta Navidad en San Sebastián