Para animarnos al resto,
los y las socias de la compañía Kresala desempolvan, para la primera carrera de julio, los trajes de la Belle Époque que sacan en la comparsa de
Inudeak eta Artzainak. Van elegantes, solemnes y divertidos, como la ocasión lo requiere. E invitan a cualquiera a que les imite, a que se vista por un día de época, que se ponga una pamela o un canotier, y que vaya al Hipódromo a pasar una tarde de caballos, como lo hacía la aristocracia hace más de 100 años.