Donostia siempre ha mirado al mar
Pero para dar con la primera competición entre traineras hay que remontarse al siglo XIX, concretamente al año 1874. Fue protagonizada por tres embarcaciones de Pasaia que se dedicaban al atoaje, una práctica que consistía en remolcar barcos pesqueros de gran tamaño hasta puertos de difícil acceso y mucho oleaje.
Sin embargo, fue en Donostia donde esta competición tuvo un mayor calado.En el año 1879 el Ayuntamiento de Donostia organizó una regata que se incluía dentro del programa de fiestas de la Semana Grande de la ciudad. Tal fue el éxito de este evento que se decidió celebrar la prueba todos los años.
De esta manera, hoy en día, durante los dos primeros domingos de septiembre, miles de personas se reúnen alrededor de la bahía de la Concha para animar a las traineras que vienen a competir desde diferentes puntos de la costa cantábrica.El ambiente durante esos dos fines de semana no puede ser más colorido y divertido, casi mágico. Y es que las regatas de la Bandera de la Concha recogen gran parte de nuestra cultura, historia y tradición marinera.
Sin el estrobo nada de lo anterior sería posible
¡Volveremos a vernos!