Hubo un tiempo en el que la mayoría de la gente hablaba en euskera en nuestra ciudad
Vista panorámica desde Igeldo
Por eso, para poder sobrevivir, una lengua necesita espacios en los que todas las funciones se cumplan en esa lengua. A estos espacios se les denomina arnasgune (espacios vitales) porque son similares a los pulmones de la lengua. En ellos se aprende euskera de forma natural, y en las relaciones habituales el uso del euskera es algo normal porque todos o casi todos los que viven en esos espacios conocen el idioma. En Igeldo y Zubieta, que hemos mencionado anteriormente, se puede respirar el euskera porque la mayoría de sus habitantes lo utilizan habitualmente.
Igeldo es uno de los rincones más visitados de nuestra ciudad, de modo que quienes nos visitan pueden ayudar a proteger nuestra cultura y nuestra lengua, aprendiendo y utilizando algunas palabras, mostrando una actitud favorable al respecto, etc. Así, el turismo y el euskera pueden ser compañeros de viaje en nuestra ciudad.
El faro de Igeldo