Página oficial Donostia San Sebastián Turismoa

Blog

Donostia, by locals

Art Nouveau en Donostia

En este mapa podrás ver los diferentes edificios de estilo Art Nouveau

En 1863 comienza el derribo de las murallas de San Sebastián, dando paso al proyecto que lo cambiaría todo: el ensanche de Cortázar. Cincuenta años de urbanización que convierten a Donostia en una ciudad turística y cosmopolita.

Este auge arquitectónico coincide con el apogeo de la Belle Époque donostiarra, a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando la aristocracia y la alta burguesía europeas comienzan a veranear en la ciudad, lo que supone una gran transformación cultural, económica y social.

En este contexto, a comienzos del siglo XX llega el Modernismo –o Art Nouveau– a San Sebastián, una corriente artística de finales del siglo XIX que supone una ruptura con los estilos dominantes de la época. Esta nueva estética se inspira en la naturaleza e incorpora materiales novedosos derivados de la Revolución Industrial, como el acero y el vidrio.
En un paseo por la ciudad, podemos reconocer los edificios pertenecientes a esta corriente fijándonos en sus elementos más característicos, como las líneas curvas, las formas orgánicas y una ornamentación elaborada y exuberante, que busca crear un efecto de belleza y asombro en el espectador.

El Art Nouveau donostiarra es generalmente más sobrio y contenido que el de otras ciudades como la Barcelona de Gaudí. Donostia aún conserva numerosos ejemplos de este estilo, testimonio del esplendor urbanístico que vivió la ciudad.

Garibai 21, donde todo empezó

Ramón Cortázar diseñó Garibai 21 en 1903. Considerado uno de los primeros edificios modernistas de la ciudad, destaca por sus formas orgánicas y su asimetría, con una decoración distinta en cada una de sus cuatro plantas.

Calle Prim

La calle Prim es uno de los mayores exponentes del Art Nouveau en Donostia, con edificios tan representativos como Prim 17 y sus espectaculares murales de azulejos cerámicos con motivos florales. El edificio fue construido por el arquitecto Ramón Cortázar en 1904, mientras que los murales son obra de Daniel Zuloaga, tío del pintor Ignacio Zuloaga.

Calle Urbieta

En la calle Urbieta también se encuentran varios edificios modernistas, muchos de los cuales conservan sus fachadas prácticamente intactas desde principios del siglo pasado. En el número 54, diseñado por Luis Elizalde en 1906, se aprecian varios elementos de este estilo artístico, como las líneas orgánicas y los elementos decorativos de inspiración natural.

Calle Larramendi

A partir de 1908, el Modernismo va dejando paso a otras corrientes como el eclecticismo o el estilo neovasco. Esto lo podemos ver en el edificio Larramendi 1, obra de Augusto Aguirre, que combina el eclecticismo con elementos modernistas. Una de las últimas expresiones del Art Nouveau de la ciudad.

El Quiosco del Boulevard

El quiosco de la Alameda del Boulevard fue diseñado por Ricardo Magdalena en 1906. Su estructura de hierro y sus vidrieras policromadas lo convierten en un perfecto ejemplo del modernismo donostiarra, sobrio y elegante.
Hasta comienzos del siglo XX, la arquitectura de la ciudad se ve influida por el eclecticismo y el romanticismo tradicional francés, tanto es así que se gana el apodo de la ‘Pequeña París’. Pero la influencia del Art Nouveau y la creación de los primeros edificios modernistas suponen un gran cambio en la estética de la ciudad.

Un paseo por Donostia nos permite descubrir más ejemplos de Art Nouveau en calles como Hondarribia, Easo, Moraza o Arrasate, entre otras. Basta con levantar la vista para apreciar balcones de forja, vidrieras, motivos florales y fachadas que aún conservan el espíritu modernista de principios del siglo XX.
San Sebastián Turismo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.