En este mapa podrás ver los diferentes edificios de estilo Art Nouveau
Este auge arquitectónico coincide con el apogeo de la Belle Époque donostiarra, a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando la aristocracia y la alta burguesía europeas comienzan a veranear en la ciudad, lo que supone una gran transformación cultural, económica y social.
En este contexto, a comienzos del siglo XX llega el Modernismo –o Art Nouveau– a San Sebastián, una corriente artística de finales del siglo XIX que supone una ruptura con los estilos dominantes de la época. Esta nueva estética se inspira en la naturaleza e incorpora materiales novedosos derivados de la Revolución Industrial, como el acero y el vidrio.
El Art Nouveau donostiarra es generalmente más sobrio y contenido que el de otras ciudades como la Barcelona de Gaudí. Donostia aún conserva numerosos ejemplos de este estilo, testimonio del esplendor urbanístico que vivió la ciudad.
Garibai 21, donde todo empezó
Calle Prim
Calle Urbieta
Calle Larramendi
El Quiosco del Boulevard
Un paseo por Donostia nos permite descubrir más ejemplos de Art Nouveau en calles como Hondarribia, Easo, Moraza o Arrasate, entre otras. Basta con levantar la vista para apreciar balcones de forja, vidrieras, motivos florales y fachadas que aún conservan el espíritu modernista de principios del siglo XX.